
En el barrio de Barracas, Ciudad de Buenos Aires, los vecinos dicen que el fantasma benévolo de la bella Felicitas Guerrero —asesinada en 1872 por un amante rechazado— acostumbra aparecer sobre las torres góticas de la iglesia, ubicada en Pinzón 1480. También dicen que "se siente" su presencia en el interior del templo. Algunos hacen ofrendas y aseguran que quien toca las rejas del atrio de la iglesia, recuperará el amor que perdió. Pero hay más. En 1981 la iglesia construída por los padres de Felicitas fue donada al municipio. Al iniciarse la restauración del templo, estaban caídas simétricamente las cinco alas derechas de los ángeles de mampostería que hay a la entrada. Cuando el arquitecto restaurador Roberto Devincenzi talló las alas siguiendo la escala original y las colocó, sonaron inexplicablemente las pesadas campanas...

1 comentario:
Me encantan esas historias de fantasmas!!!
Dan mussho meiooo!
JUAJUAJUAJUA
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